martes, 7 de noviembre de 2023

Symbolic Rituals in Childhood




A Lacanian Perspective on Conflict Resolution in My Hometown


In the quaint town of Carolina, Puerto Rico, the echoes of a unique childhood ritual resonate with the principles of Lacanian psychoanalysis. Lacanian theory, developed by French psychoanalyst Jacques Lacan, emphasizes the role of the unconscious in human psychology and posits that the unconscious is structured like a language. At its core, Lacanian theory revolves around three primary structures: the Real, the Imaginary, and the Symbolic.

The Real represents what is outside language and what we can never fully articulate or grasp. It's the state of nature from which we have been forever severed by our entrance into language. The Imaginary is the realm of images and deception, where the ego is constituted by identifying with the counterpart or the mirror image. This stage is essential for the formation of the "I", but can also lead to illusions of wholeness and dual relationships with others. The Symbolic is the domain of culture, language, law, and custom; it's the structure that governs our social reality and inter-subjective relations. It's through the Symbolic that we are given our place in society and through which the unconscious is structured.

In Lacan's view, the development of the individual involves navigating these three realms, which can lead to different forms of psychopathology if not properly integrated. A key element of Lacanian theory is the "lack" or "manque" that is central to the human condition; the sense that something is always missing, which drives our desires and motivations.

Imagine, for a moment, a scene from my own elementary school days, a time when these complex ideas were as foreign to me as the farthest star. Yet, in retrospect, the simplicity of that time seems to echo the nuances of Lacanian thought. It was there, in the playground's give-and-take, amidst the friendships and fallouts, where the nascent structures of my own psyche began to form—a living illustration of Lacan's profound insights.

"Looking back to those formative years, we see the seedlings of identity taking root amidst the chaos of childhood—each recess a microcosm of Lacan's intricate dance of the Real, the Imaginary, and the Symbolic."

Growing up in this town, particularly in the early 1980s at José Severo Quiñones school, children engaged in a symbolic act that encapsulated the complexities of honor, respect, and the repercussions of spoken words. When conflicts arose, they didn't resort to mere verbal exchanges or physical altercations immediately; instead, they adhered to a ritual involving the placement of a branch on the shoulder. This branch was more than a piece of the tree; it was a representation of one's mother's honor.




To understand this practice through a Lacanian lens, one must delve into the symbolic order, one of the three structures in Lacanian theory—the Real, the Imaginary, and the Symbolic. The Symbolic is the realm of language, societal rules, and familial decrees. It is where a child learns the dialect of their culture and internalizes the laws that govern their social interactions.

In Carolina, the ritual of the branch served as a passage into the Symbolic, a gesture demanding recognition of an unspoken law: the sanctity of one’s mother. To speak ill of another's mother was an affront so severe that it could not be articulated; it was, therefore, represented symbolically by the branch. This ritual invited the opponent to either act (and thus enter into a battle) or to retreat, respecting the unvoiced boundary that had been transgressed.

The branch, in Lacanian terms, was a signifier—a word or object that carries meaning beyond its physical form. When a child placed the branch on their shoulder, they invoked a network of cultural signification that linked honor, maternal respect, and personal integrity. The act of knocking the branch off was a response, a signified, that completed the signification process, indicating a willingness to engage in the defense of one's honor.

If the opponent chose to engage, it was an acknowledgment of the symbolic challenge, a step into the metaphorical arena where words and actions were bound by the rules of the Symbolic order. It was not merely a fight that ensued but a cultural dialogue, a series of actions dictated by the social laws internalized by each child.

If the opponent refrained, it was an act of respect, a silent affirmation of the law's power and the acceptance of one's place within the Symbolic structure. The branch would remain unchallenged, the signifier would stand without its signified, and the social order would remain intact.

This childhood ritual, when paralleled with the Lacanian model of psychoanalysis, illustrates the formative role of the Symbolic order in conflict resolution. The rules of engagement, whether in play or conflict, were etched into the fabric of social interaction through symbolic gestures. They reveal how even children are not outside the influence of the Symbolic order; they are participants, actively navigating its dictates.

Thus, we see that the children of Carolina, with their branches on their shoulders, were not merely engaging in child's play, but were embodying the principles of Lacanian psychoanalysis. They were living examples of how the Symbolic order mediates human relationships, imbuing even the simplest objects with profound cultural significance.

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Una Perspectiva Lacaniana sobre la Resolución de Conflictos en mi Pueblo

En el pintoresco pueblo de Carolina, Puerto Rico, resuenan los ecos de un ritual infantil único que se alinea con los principios del psicoanálisis lacaniano. La teoría lacaniana, desarrollada por el psicoanalista francés Jacques Lacan, subraya el papel del inconsciente en la psicología humana y postula que el inconsciente está estructurado como un lenguaje. En el corazón de la teoría lacaniana giran alrededor de tres estructuras primarias: lo Real, lo Imaginario y lo Simbólico.

Lo Real representa lo que está fuera del lenguaje y lo que nunca podemos articular o comprender completamente. Es el estado de la naturaleza del cual hemos sido separados para siempre por nuestra entrada en el lenguaje. Lo Imaginario es el reino de las imágenes y el engaño, donde el yo se constituye al identificarse con la contraparte o la imagen especular. Esta etapa es esencial para la formación del "yo", pero también puede conducir a ilusiones de completitud y relaciones duales con los demás. Lo Simbólico es el dominio de la cultura, el lenguaje, la ley y las costumbres; es la estructura que gobierna nuestra realidad social y las relaciones inter-subjetivas. Es a través de lo Simbólico que se nos da nuestro lugar en la sociedad y a través del cual se estructura el inconsciente.

En la visión de Lacan, el desarrollo del individuo implica navegar por estos tres reinos, lo que puede llevar a diferentes formas de psicopatología si no se integran adecuadamente. Un elemento clave de la teoría lacaniana es la "falta" o "manque" que es central en la condición humana; la sensación de que siempre falta algo, lo que impulsa nuestros deseos y motivaciones.

Imagina por un momento, una escena de mis días en la escuela primaria, una época en la que estas ideas complejas me eran tan ajenas como la estrella más lejana. Sin embargo, en retrospectiva, la simplicidad de esa época parece resonar con los matices del pensamiento lacaniano. Fue allí, en el dar y tomar del patio de juegos, entre las amistades y desencuentros, donde las estructuras nacientes de mi propia psique comenzaron a formarse—una ilustración viva de las profundas percepciones de Lacan.

"Mirando hacia atrás, a aquellos años formativos, vemos los brotes de identidad echar raíces en medio del caos de la infancia—cada recreo un microcosmos de la intrincada danza de lo Real, lo Imaginario y lo Simbólico de Lacan."

Creciendo en este lugar, especialmente a principios de la década de 1980 en la escuela José Severo Quiñones, los niños participaban en un acto simbólico que encapsulaba las complejidades del honor, el respeto y las repercusiones de las palabras habladas. Cuando surgían conflictos, no recurrían inmediatamente a intercambios verbales o altercados físicos; en cambio, se adherían a un ritual que implicaba colocar una rama en el hombro. Esta rama era más que un pedazo de árbol; era una representación del honor de la madre de uno.

Para comprender esta práctica a través del lente lacaniano, se debe profundizar en el orden simbólico, una de las tres estructuras en la teoría lacaniana: lo Real, lo Imaginario y lo Simbólico. Lo Simbólico es el reino del lenguaje, las reglas sociales y los decretos familiares. Es donde un niño aprende el dialecto de su cultura e interioriza las leyes que rigen sus interacciones sociales.

En Carolina, el ritual de la rama servía como un pasaje al orden Simbólico, un gesto que exigía reconocimiento de una ley no pronunciada: la santidad de la madre de uno. Hablar mal de la madre de otro era una ofensa tan grave que no podía ser articulada; por lo tanto, se representaba simbólicamente con la rama. Este ritual invitaba al oponente a actuar (y así entrar en batalla) o a retroceder, respetando el límite no expresado que había sido traspasado.

La rama, en términos lacanianos, era un significante, una palabra u objeto que lleva un significado más allá de su forma física. Cuando un niño colocaba la rama en su hombro, invocaba una red de significación cultural que vinculaba el honor, el respeto maternal y la integridad personal. El acto de derribar la rama era una respuesta, un significado, que completaba el proceso de significación, indicando la disposición de participar en la defensa del honor propio.

Si el oponente optaba por involucrarse, era un reconocimiento del desafío simbólico, un paso hacia la arena metafórica donde las palabras y acciones estaban ligadas por las reglas del orden Simbólico. No era simplemente una pelea lo que seguía, sino un diálogo cultural, una serie de acciones dictadas por las leyes sociales interiorizadas por cada niño.

Si el oponente se abstenía, era un acto de respeto, una afirmación silenciosa del poder de la ley y la aceptación del lugar de uno dentro de la estructura Simbólica. La rama permanecería sin desafíos, el significante se mantendría sin su significado y el orden social permanecería intacto.

Este ritual infantil, al paralelizarse con el modelo lacaniano de psicoanálisis, ilustra el papel formativo del orden Simbólico en la resolución de conflictos. Las reglas de compromiso, ya sea en juego o en conflicto, se grabaron en la tela de la interacción social a través de gestos simbólicos. Revelan cómo incluso los niños no están fuera de la influencia del orden Simbólico; son participantes, navegando activamente sus dictados.

Así, vemos que los niños de Carolina, con sus ramas en los hombros, no estaban meramente participando en un juego infantil, sino que estaban encarnando los principios del psicoanálisis lacaniano. Eran ejemplos vivos de cómo el orden Simbólico media las relaciones humanas, otorgando incluso a los objetos más simples un significado cultural profundo.


jueves, 12 de octubre de 2023

Worldviews, Cultural Competence, and Psychological Dynamics in Multicultural Workplaces

Blending Cultures, Bridging Minds: The Odyssey of Dr. Oscar Melendez, PsyD.


From the sun-kissed shores of Puerto Rico to the expansive landscapes of Texas, I, Dr. Oscar Melendez, have charted a journey that's as much about personal growth as it is professional evolution. As a provisionally licensed psychologist now practicing in Texas, my Puerto Rican roots remain an integral part of my identity. Yet, my understanding of diverse mindsets has been sharpened through travels to countries like Mexico, Colombia, Peru, Panama, England, and Brazil. Moreover, my time living in Long Island, coupled with shared experiences alongside individuals from Costa Rica, Chile, Guatemala, Cuba, and Santo Domingo, has provided me with a kaleidoscope of cultural insights. Today, while serving a diverse clientele in Texas, I draw upon this rich tapestry of experiences, ensuring a nuanced and empathetic approach to the varied psychological needs of my clients.




In today's globalized world, workplaces are becoming increasingly multicultural, marked by employees from diverse backgrounds, speaking different languages, and bringing distinct worldviews. The resultant rich tapestry of experiences and perspectives can be an asset to an organization. However, it also introduces complex psychological dynamics, necessitating an emphasis on cultural competence. Understanding the nuances of worldviews, fostering cultural competence, and acknowledging the psychological challenges in such settings is critical to ensuring harmony, productivity, and inclusivity.

Worldviews and Their Impact

A worldview, at its core, is the lens through which individuals perceive and interpret their reality, shaped by cultural, socio-economic, educational, and personal experiences. It encompasses a person's beliefs, values, and attitudes, and it influences their approach to work, communication, and collaboration. In a multicultural setting, worldviews can vary significantly, leading to different expectations and interpretations of professional behavior. For instance, while an employee from a Western culture might value individualism and direct communication, a colleague from an Eastern background might prioritize group harmony and indirect communication. These differences, if unaddressed, can lead to misunderstandings and conflicts.

The Necessity of Cultural Competence

Cultural competence is the ability to understand, communicate with, and effectively interact with people across cultures. It involves recognizing and respecting differences and being willing to adapt one’s behavior to accommodate those differences. In a workplace with multicultural employees, the importance of cultural competence cannot be overstated. It aids in:

  • Effective Communication: Language barriers can lead to misinterpretations. By understanding the nuances of different languages and the cultural contexts in which they are spoken, effective communication can be ensured.
  • Problem Solving: With varied perspectives, problem-solving becomes more creative and holistic. Cultural competence ensures that these perspectives are acknowledged and integrated.
  • Team Cohesion: Respect for cultural differences and adapting to them ensures that no team member feels alienated or marginalized.

Psychological Dynamics in Multicultural Settings

The confluence of different languages and backgrounds introduces unique psychological challenges in the workplace:

  • Identity and Belonging: Employees from minority cultures might struggle with maintaining their cultural identity while trying to fit into the predominant culture of the workplace.
  • Stereotyping and Bias: There's a risk of employees stereotyping based on cultural backgrounds, which can affect decision-making and interpersonal relationships.
  • Language-Related Stress: Non-native speakers might experience stress or anxiety, particularly if they feel their proficiency in the workplace's primary language isn't up to par.

Puerto Rican Slang and the Influence of American English

Puerto Rico, with its rich tapestry of cultures and histories, boasts a unique vernacular that's a blend of its indigenous, Spanish, African, and American influences. This linguistic fusion is especially evident in local slang, which often reflects the island's evolving identity. While the roots of most Puerto Rican slangs trace back to Spanish, there's an undeniable influence of American English, a testament to the complex socio-political relationship between the United States and Puerto Rico. Over the years, as these ties have deepened, the English language has woven its way into the Puerto Rican lexicon, producing an array of slang terms that capture the island's unique multicultural essence. In the following section, we'll delve into some of these fascinating slangs, highlighting their meanings and the intriguing interplay of cultures they represent.

Spanglish and Slang: A Glimpse into Puerto Rico's Linguistic Fusion

Nestled in the heart of the Caribbean, Puerto Rico is a vibrant mosaic of cultures, histories, and languages. This rich amalgamation is particularly evident in its colloquialisms and slang, which seamlessly blend elements of Spanish heritage with American English nuances. As a result of its unique relationship with the United States, Puerto Rican slang often incorporates "Spanglish" elements, creating terms that resonate deeply with its bilingual and bicultural populace. As we dive into this curated list, we'll uncover the linguistic gems that paint a vivid picture of Puerto Rico's dynamic cultural tapestry. 

*The following is a list of some Boricua Lingo with their respective interpretations in United States;

"Piece of cake"

  • US: Something very easy.
  • Puerto Rico: Might be misunderstood as referring to an actual piece of cake.

"Spill the beans"

  • US: Reveal a secret.
  • Puerto Rico: Might be taken literally, referring to beans.

"Hit the books"

  • US: Study hard.
  • Puerto Rico: Could be taken as physically hitting books.

"Bite the bullet"

  • US: Face a difficult situation.
  • Puerto Rico: Might sound aggressive if taken literally.

"Slept together"

  • US: Often understood to mean they had sexual relations.
  • Puerto Rico: Typically interpreted as simply sharing the same sleeping space or house, without any sexual connotation.

"Shoot the breeze"

  • US: Casual conversation.
  • Puerto Rico: Could sound aggressive if taken literally.

"Break a leg"

  • US: A way to wish someone good luck, especially before a performance.
  • Puerto Rico: Taken literally, it could sound malicious.

"Kick the bucket"

  • US: A euphemism for dying.
  • Puerto Rico: Might be taken literally, causing confusion.

"Cry over spilled milk"

  • US: Complain about past mistakes.
  • Puerto Rico: Could be taken literally.

"Barking up the wrong tree"

  • US: Pursuing a mistaken or misguided course of action.
  • Puerto Rico: If taken literally, could sound like a reference to a dog.

"Jumping on the bandwagon"

  • US: Join a popular activity or trend.
  • Puerto Rico: Could be taken literally.

"Pulling your leg"

  • US: Joking with you.
  • Puerto Rico: Might sound like a physical action.

"Burn bridges"

  • US: End relationships or connections, often abruptly.
  • Puerto Rico: Could be understood as setting a real bridge on fire.

"Hold your horses"

  • US: Wait a moment; be patient.
  • Puerto Rico: Could be taken literally, referring to actual horses.

"Bite off more than you can chew"

  • US: To take on more than you can handle.
  • Puerto Rico: Might be confusing if taken literally.

"Throw in the towel"

  • US: Give up.
  • Puerto Rico: Could be taken literally, like throwing an actual towel.

"Play devil’s advocate"

  • US: Present a counter-argument for the sake of discussion.
  • Puerto Rico: Could be understood in a religious context.

"Cost an arm and a leg"

  • US: Very expensive.
  • Puerto Rico: Could be taken literally, implying great personal sacrifice.

"Hit the nail on the head"

  • US: Describe exactly what is causing a situation or problem.
  • Puerto Rico: Could be taken as literally hitting a nail.

"Bite your tongue"

  • US: Hold back from speaking.
  • Puerto Rico: Could be taken literally.

"Steal someone's thunder"

  • US: Take credit for someone else's achievements.
  • Puerto Rico: Could be interpreted as theft.

"Jump the gun"

  • US: Act before the proper time.
  • Puerto Rico: Might sound aggressive if taken literally.

"Under the weather"

  • US: Feeling ill.
  • Puerto Rico: Could be confusing if taken literally.

"Kill two birds with one stone"

  • US: Achieve two objectives with one action.
  • Puerto Rico: Might sound cruel if taken literally.

"Sit tight"

  • US: Wait patiently.
  • Puerto Rico: Could be understood as sitting forcefully.

"Burning the midnight oil"

  • US: Working late into the night.
  • Puerto Rico: Could be taken literally as burning oil at midnight.

"Beat around the bush"

  • US: Avoid getting to the point.
  • Puerto Rico: Could be taken as physically beating bushes.

"Hitting the hay"

  • US: Going to bed.
  • Puerto Rico: Could be taken literally as hitting hay.

"Blow off steam"

  • US: To release pent-up emotions.
  • Puerto Rico: Could be taken literally, referring to steam.

"Break the ice"

  • US: To initiate a conversation in a social setting.
  • Puerto Rico: Might be taken as breaking actual ice.

"Don't cry wolf"

  • US: Don't raise a false alarm.
  • Puerto Rico: Could be confusing if taken literally.

"Feeling blue"

  • US: Feeling sad.
  • Puerto Rico: Could be misunderstood as feeling the color blue.

"Out of the blue"

  • US: Unexpectedly.
  • Puerto Rico: Might be taken literally.

"See eye to eye"

  • US: To agree on something.
  • Puerto Rico: Could be taken as physically looking into someone's eyes.

"When pigs fly"

  • US: Something that will never happen.
  • Puerto Rico: Could be confusing if taken literally.

"The ball is in your court"

  • US: Your move or decision now.
  • Puerto Rico: Could be misunderstood if taken literally.

"A penny for your thoughts"

  • US: Asking someone what they are thinking.
  • Puerto Rico: Might be taken as a literal offer of money for thoughts.

"Bite the dust"

  • US: To fall or fail.
  • Puerto Rico: Could be taken as literally biting dust.

"Out of the frying pan and into the fire"

  • US: Go from a bad situation to a worse one.
  • Puerto Rico: Might be confusing if taken literally.

"Put all your eggs in one basket"

  • US: Relying on a single opportunity or investment.
  • Puerto Rico: Could be taken literally as putting eggs in a basket.

"The early bird catches the worm"

  • US: People who wake up early or who get to places early are more likely to succeed.
  • Puerto Rico: Could be confusing if taken literally, thinking of birds and worms.

"Don't count your chickens before they hatch"

  • US: Don’t assume something will happen until it has.
  • Puerto Rico: Might be taken literally, referencing actual chickens.

"Read between the lines"

  • US: Understand the underlying truth.
  • Puerto Rico: Could be taken literally as looking between lines on a page.

"Every cloud has a silver lining"

  • US: Every negative situation has the potential to result in something positive.
  • Puerto Rico: Could be taken as an actual cloud having silver.

"Throw someone under the bus"

  • US: Betray or sacrifice someone for personal gain.
  • Puerto Rico: Could be taken literally and sound violent.

"The pot calling the kettle black"

  • US: Criticizing someone for a fault one also possesses.
  • Puerto Rico: Could be taken literally, referencing actual pots and kettles.

"Beat a dead horse"

  • US: To waste effort on something that has already been settled.
  • Puerto Rico: Could sound cruel and violent if taken literally.

"The cat's out of the bag"

  • US: A secret has been revealed.
  • Puerto Rico: Might be taken literally, thinking of a cat and a bag.

"Don't put the cart before the horse"

  • US: Don’t do things in the wrong order.
  • Puerto Rico: Could be confusing if taken literally, referencing carts and horses.

"You can't judge a book by its cover"

  • US: You shouldn’t prejudge someone or something based solely on appearance.
  • Puerto Rico: Might be taken as literal advice about choosing books.

"Let the cat out of the bag"

  • US: Reveal a secret.
  • Puerto Rico: Could be misunderstood as actually releasing a cat from a bag.

"Jump ship"

  • US: To leave a job or activity suddenly before it's completed.
  • Puerto Rico: Could be taken as literally jumping from a ship.

"The straw that broke the camel’s back"

  • US: The minor event that causes a sudden collapse or ruin.
  • Puerto Rico: Might sound cruel if taken literally.

"On the same page"

  • US: Thinking in the same way or agreeing.
  • Puerto Rico: Could be taken literally as reading the same page of a book.

"There's more than one way to skin a cat"

  • US: There’s more than one way to achieve a goal.
  • Puerto Rico: Could sound very violent and cruel if taken literally.

"Don't throw the baby out with the bathwater"

  • US: Don't discard something valuable while disposing of unwanted things.
  • Puerto Rico: Could sound alarming if taken literally.

"Hit the road"

  • US: To leave or begin a journey.
  • Puerto Rico: Could be taken as physically hitting a road.

"An arm and a leg"

  • US: A large amount of money or a high cost.
  • Puerto Rico: Could be taken literally, implying a physical loss.

"Barking up the wrong tree"

  • US: To make the wrong choice or pursue the wrong action.
  • Puerto Rico: If taken literally, could sound like a reference to a dog.

In conclusion, multicultural workplaces, while offering a plethora of benefits, come with their set of challenges. The intertwining of different worldviews, the need for cultural competence, and the unique psychological dynamics at play make it imperative for organizations to invest in training and awareness programs. Such initiatives not only ensure smoother operations but also contribute to creating a more inclusive, understanding, and global-minded workforce. Ensuring culturally competent care not only enhances therapeutic relationship but also significantly influences the efficacy of interventions, treatment outcomes and work environments. The American Psychological Association (APA) guidelines underscore the significance of cultural awareness, advocating for clinicians to weave it intrinsically into their practice. By embracing these guidelines, professionals not only uphold the highest standards of ethical practice but also pave the way for holistic, individualized care that recognizes and respects the rich tapestry of human diversity. In an increasingly globalized world, developing and honing cultural awareness is not just commendable – it's indispensable.


Oscar Meléndez, Psy.D.

Provisionally Licensed Psychologist

martes, 12 de mayo de 2020

Supervisión desde el psicoanálisis

        En la actualidad el psicoanálisis carece de evidencia científica, pero no deja de tener una razón implícita ya que explica una verdad contenida en el corazón de las personas. La palabra mitología tiene etiología en algo fundamental, hoy día, luego de la ciencia empírica adquiere significado de algo falso. La mitología es parecida al psicoanálisis porque en algún momento ambas se consideraban ciencia y hoy día después de las investigaciones de Wundt, William James y entre otros, carecen de veracidad.

Para empezar, es importante clarificar los conceptos; analista y analizante. En nuestro caso para la psicología, el analista es el  “clínico” y el analizante es el “paciente”. También es importante clarificar que existen dos corrientes psicoanalíticas generales. La corriente ortodoxa que inicia con Freud y la corriente americana que es un adaptación de su teórico. Por ejemplo, entre ellos podemos ver Anna Freud, Carl Jung, Otto Kernberg, Alfred Adler, etc., son acercamientos diferentes, neofreudianos.

Dentro de los ortodoxos podemos encontrar a Melanie Klein y Jacques Lacan, este último fue quien refirió que era necesario regresar a Freud y redefinió los acercamientos psicoanalíticos con base freudiana en el lenguaje. Cuando se escucha la palabra “contratransferencia” ya se puede ir entendiendo que se está hablando de los postulados americanos neo freudianos, desde el psicoanálisis se habla solamente de transferencias. También otro término que utilizan los neo freudianos es el complejo de Electra, eso definitivamente, no es Freud.

A muchas personas le causa neuralgia lo que Freud dijo acerca de la sexualidad en preadolescentes, sin embargo cuando él reveló su teórico en Estados Unidos en la Clark University, él citó a una persona de nombre Sanford Bell, científico americano que había documentado 2500 casos de sexualidad en preadolescentes antes que él. Resulta interesante que es Freud quien se ganó el odio del colectivo en su tierra y se convierte en moda en Estados Unidos, "Nadie es profeta en su tierra".

Cuando Freud empieza a establecer su teoría, se reunía con amigos y le compartía conocimiento de las cosas que estaba pensando y observando, hubo un caso de un amigo, que le confirmó que su propio hijo estaba haciendo las cosas interesantes, esa persona fue Herbert Graf, el caso es “Little Hans”. Ese caso se le adjudica Freud pero en realidad Freud lo supervisó a distancia por medio de cartas y lo vió en tres ocasiones. Quién trabajó con el menor fue su padre.


Ahora bien, comenzando con el tema de la supervisión, a diferencia del psicoanálisis, los programas psicológicos se basan principalmente en los diagnósticos. El proceso de formación psicoanalítica conlleva 3 ingredientes; análisis personal, completar currículo académico y tener casos supervisados. Desde este modelo, los supervisores necesitan otros supervisores, a veces esas supervisiones se hacen de forma grupal y se discuten las experiencias en grupos de discusión. El que una persona tenga las destrezas no lo convierte en un buen supervisor. La meta de supervisión desde el modelo, es facilitar y educar, no son propósitos meramente clínicos. En la dinámica el supervisor debe estar pendiente cuál es la forma o estilo del supervisado para aprender.

En mi experiencia personal, me he podido beneficiar de tener una buena guianza para beneficio de mis pacientes. Las relaciones duales pueden interferir en el feedback adecuado, por ejemplo, a mi juicio, el psicoanalista más prominente de la isla es Alfredo Carrasquillo, pero cómo lo conozco en el aspecto personal, nunca lo elegí como mi propio analista. La relación de supervisor y supervisado debe reflejar la relación del supervisado y el analizante. Otra meta, es clarificar cómo se realizarán las sesiones de supervisión de antemano, por ejemplo; el costo, el lugar, el material que se utilizará, como por ejemplo; notas de progreso, vídeos, grabaciones en audio, etc. Durante el proceso de supervisión se observa más, el proceso que el contenido de las sesiones, se enfoca en los silencios, los actos fallidos, cómo se realizan los comentarios, etc.,  para promover introspección en el supervisado y cómo los comentarios pueden afectar el proceso terapéutico.

El proceso de supervisión debe crear una base segura de aprendizaje y eso implica que se deben establecer fronteras para que supervisado; entienda, procese y analice su propio trabajo. También se deben clarificar asuntos éticos, por ejemplo; la confidencialidad con el paciente, con la profesión y la sociedad. Se ha encontrado que una buena supervisión debe tener; tacto, empatía para el supervisado y el paciente, ser intuitivo, respetuoso y genuino al confrontar dificultades. En el análisis se trata de alcanzar un entendimiento profundo del inconsciente del analizante. Por otro lado, en el proceso de supervisión se trata de tener un profundo entendimiento del proceso inconsciente para el paciente y no para el supervisado.

La terapia psicoanalítica se basa también en, los conflictos psíquicos, transferencias, repetición, relaciones objetales, sueños y las asociaciones. Nosotros mismos a veces nos cuestionamos qué cosas compartirle a nuestro supervisor. Eso es una censura inconsciente, aunque se hace adrede contiene temores inconscientes y es percibido como “contratransferencia”. Ocultamos cosas que sentimos que pudiera comprometer nuestra postura, pero el aprendizaje es doloroso e inevitable en la adquisición de competencias clínicas. Hay que auto monitorearse los sentidos, sensaciones, pensamientos para entender las comunicaciones que se transmiten inconscientemente. Analizar qué subyace a la intención, a veces es subestimación propia. Este proceso depende en gran medida de la honestidad y apertura del estudiante y de su capacidad de autoevaluarse. 

En resumen, cómo en la terapia, una supervisión efectiva depende de la calidad de la relación. Las dificultades en el aprendizaje no deben ser vistas como un signo de patología. Estas dificultades deben ser esperadas, dialogadas en supervisión y en los grupos de discusión. Los conflictos también son inevitables, se trabajan abiertamente y la evaluación debe ser mutua. Una buena supervisión debe ser trans- formativa. Durante el proceso de supervisión se trabaja desde lo inconsciente. Más que nada, el marco de una buena supervisión debe ser de enseñanza y aprendizaje. 


Referencias

Archives and Special Collections. (n.d.). Retrieved from https://www2.clarku.edu/research/archives/archives/FreudandJung.cfm

González, A., & Freud, S. (1971). Introducción al psicoanálisis. Revista Española De La Opinión Pública, (26), 563. doi:10.2307/40181706

Scharff, J. S. (2014). Clinical supervision of psychoanalytic psychotherapy. Karnac.

Violencia con armas

El acceso a las armas de fuego es un factor determinante en la problemática de la violencia armada. Diversos estudios han demostrado que, a mayor disponibilidad de armas, mayor es la incidencia de casos violentos. Esta situación afecta de manera desproporcionada a las mujeres y a personas con un historial previo de victimización por violencia. Es crucial desvincular las enfermedades mentales de la violencia armada y, en cambio, enfocarse en factores sociales como el bullying, la intolerancia y el discurso de odio, que suelen ser los principales detonantes de este tipo de conductas.


Según el Dr. John Gottman (2004), es fundamental evitar críticas destructivas hacia los niños, ya que estos terminan internalizándolas y creyendo en esas percepciones negativas sobre sí mismos. Esta internalización puede generar una baja autoestima y sentimientos de rechazo que, combinados con otros factores, podrían desembocar en comportamientos violentos.


Un caso real que ilustra esta dinámica es el testimonio de Aaron Stark, quien ha ofrecido múltiples conferencias sobre su experiencia personal. Stark se identifica como alguien que estuvo a punto de cometer una masacre en su escuela utilizando un arma de fuego. Explica que, tras años de acoso y falta de apoyo, llegó a creer que no valía nada. Esta percepción lo llevó a planear un acto violento, no por odio hacia las personas, sino como una forma de expresar su dolor y desesperación de la manera más visible y destructiva posible (Stark, 2018).


Un ejemplo adicional se encuentra en el filme Joker (Phillips, 2019), el cual, aunque es una obra de ficción, retrata una realidad social significativa. La combinación de factores como la marginación, la falta de apoyo, el acoso constante y el fácil acceso a las armas puede ser un cóctel explosivo que predice conductas violentas.


Desde la psicología, es necesario adoptar un enfoque más integral para abordar esta problemática. En Puerto Rico, se ha señalado constantemente la creciente incidencia de delitos cometidos por jóvenes y la urgente necesidad de atender esta situación desde una perspectiva psicológica. Es evidente que los factores sociales y emocionales que impulsan a estos jóvenes a cometer actos delictivos requieren intervenciones específicas que vayan más allá de las medidas punitivas.


Este cambio de enfoque podría transformar la forma en que se conceptualizan ciertos diagnósticos, como los trastornos de conducta antisocial u oposicional. Actualmente, cuando una persona comete un delito, la respuesta suele ser la imposición de penas carcelarias o sanciones legales. Sin embargo, las intervenciones psicológicas dirigidas a los agresores son casi inexistentes, lo que limita las posibilidades de rehabilitación y perpetúa el ciclo de violencia.


En Puerto Rico, no existe un protocolo formal de atención psicológica para los agresores. La mayoría de los esfuerzos se concentran en la atención a las víctimas, mientras que el agresor queda fuera del proceso de intervención. Esta omisión fomenta la continuidad del problema, ya que no se abordan las causas subyacentes de la violencia ni se promueven estrategias de cambio conductual en los perpetradores.


Es fundamental desarrollar programas y protocolos que incluyan intervenciones psicológicas para los agresores. Trabajar con estas personas no solo podría reducir la reincidencia, sino también contribuir a la creación de comunidades más seguras y a la prevención de futuros actos violentos.



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Referencias

Gottman, J. M. (2004). What am I feeling? Parenting Press.

Stark, A. (n.d.). Casi realicé un tiroteo en mi escuela: Aaron Stark: TEDxBoulder. Retrieved from https://www.ted.com/talks/aaron_stark_i_was_almost_a_school_shooter?language=es.

Phillips, T. (Productor y Director). (2019). Joker [Película]. Estados Unidos: Warner Bros. Pictures.


lunes, 11 de mayo de 2020

Interseccionalidades



El color de piel es una de las formas de interseccionalidad más marcadas y, a su vez, una de las que más abruman a las sociedades. Las interseccionalidades son categorías que subyacen a la etnia y crean los grupos minoritarios, pero no se limitan únicamente al color de piel. Existen otras interseccionalidades, como el sexo, el género, la orientación sexual, el origen o nacionalidad, el nivel socioeconómico, la generación o edad, entre otras. Es fundamental conocer esta amplia gama de categorías para comenzar a entender cómo estas afectan a las personas en su vida diaria.

Cuando integramos más categorías a la sexualidad, podemos observar cuán diferente es la experiencia de vida de un ser humano respecto a otro. Por ejemplo, una persona heterosexual está atravesada por diversas categorías que influyen en su identidad, y lo mismo ocurre con personas homosexuales, bisexuales, asexuales o transgénero. Sin embargo, muchas personas tienden a analizar estas cuestiones de manera superficial, sin comprender los matices que cada interseccionalidad aporta a la experiencia humana.

Un ejemplo de esto es el término “Low Down”, utilizado en inglés para describir a los hombres homosexuales negros que, debido al estigma social, llevan una vida heterosexual falsa. En muchas comunidades, particularmente en las negras, ser abiertamente homosexual es considerado inaceptable, mientras que para los hombres blancos suele haber mayor tolerancia. Este doble estándar refleja un fenómeno conocido como “privilegio blanco”, donde a una persona blanca se le permiten comportamientos que, en personas negras, son criticados o condenados. Esto también se vuelve más complejo en el caso de los hispanos, quienes a menudo no encajan en el binomio “negro o blanco” establecido por las dinámicas raciales de otros países.

He podido constatar en mis prácticas clínicas que la Iglesia, curiosamente, funciona como un recurso protector para muchas personas. Sin embargo, para las personas LGBT, la falta de aceptación dentro de las comunidades religiosas suele convertirse en una de las mayores barreras para su bienestar. Aunque existen iglesias que promueven la inclusión y aceptan la diversidad, estas son pocas y, en su mayoría, no representan el sentir general de las instituciones religiosas. Al igual que ocurre con las iglesias, las personas LGBT enfrentan disparidades en su acceso a servicios de salud. Esto provoca que muchas de ellas oculten su orientación sexual o afectiva, mientras que otras optan por integrarse a comunidades que les ofrecen apoyo, o bien, se convierten en activistas en defensa de los derechos LGBT.

Cuando una persona es víctima de prejuicios o marginalización, es más propensa a desarrollar problemas de salud mental. Las interseccionalidades y las disparidades culturales configuran lo que se conoce como "vulnerabilidades". Estas vulnerabilidades se convierten en promotores significativos de malestar emocional y psicológico. El modelo de estrés de minorías explica de manera efectiva esta dinámica, señalando cómo las personas que pertenecen a grupos minoritarios tienden a sufrir más las consecuencias de la falta de servicios, derechos o privilegios.

Para que los psicólogos puedan ofrecer una práctica efectiva en contextos de interseccionalidades culturales, es imprescindible que adopten una postura empática y comprensiva. Es decir, que puedan entender el mundo y las disparidades desde la perspectiva del cliente. Esto implica fomentar un diálogo en el que la persona pueda hacer introspección, explorar posibles soluciones y evaluar los beneficios de ciertos cambios, sin dejar de lado las barreras que puedan surgir en su camino. Asimismo, el terapeuta debe empoderar al cliente para que pueda afrontar activamente las barreras futuras que encontrará en la vida.

He aprendido que las personas tienden a atacar aquello que desconocen. Por eso, es necesario fomentar la orientación y el conocimiento para moldear, poco a poco, un nuevo colectivo más inclusivo y comprensivo. Este proceso no es extraño, ya que los niños reaccionan de manera similar ante lo que no encaja en sus preceptos. Entender este mecanismo es clave para abordar las marginalizaciones que surgen de las interseccionalidades.

Un ejemplo cultural que nos invita a reflexionar sobre el tema del color de piel es la tradición artística de la República Dominicana. Allí, las figuras femeninas conocidas como "muñecas sin rostro" se confeccionan en diversos tonos de piel —blanco, marrón y negro—, sin atribuir un rostro específico a ninguna de ellas. Esta representación simboliza que el color de piel no define la esencia de una persona, ya que todos compartimos una humanidad común, independientemente de nuestras diferencias raciales. La muñeca sin rostro nos recuerda que todos somos, en esencia, una mezcla de experiencias y colores, y que no existe un único rostro que represente a la humanidad.

Para finalizar, considero fundamental que las personas comiencen a reconocer y aceptar las diferencias mutuas, promoviendo la deconstrucción de las vulnerabilidades y trabajando hacia una sociedad más inclusiva. Sostener posturas polarizadas es contrario a los principios éticos y profesionales promovidos por los Consejos de Psicología de los Estados Unidos. La práctica psicológica debe ser inclusiva, afirmativa y culturalmente competente, garantizando que todas las personas reciban un trato digno y respetuoso, independientemente de sus interseccionalidades.

Aceptar la diversidad y entender que las diferencias nos enriquecen es un paso necesario para derribar las barreras sociales y construir una sociedad más justa, equitativa y empática para todos.

Inter-Sexual


El sexo de una persona es generalmente determinado al nacer, categorizado como hombre o mujer. Sin embargo, existen situaciones en las que las condiciones de gestación producen variaciones en el desarrollo sexual del bebé. Algunas personas pueden nacer con genitales ambiguos, un sistema reproductor interno distinto al que aparentan de forma visual, o un sistema hormonal diferente al observable. Estas variaciones reciben el nombre de intersexualidad. Más allá de la descripción anatómica, lo que nos concierne como profesionales de la salud mental son las implicaciones psicológicas que esta etiqueta puede generar.

Vivimos en una sociedad en la que muchas angustias están profundamente ligadas a la sexualidad. Una persona que nace intersexual puede enfrentar dificultades significativas, ya que no encaja en ninguna de las dos categorías establecidas en el binomio "hombre/mujer". Estas personas suelen experimentar aislamiento, inseguridad, acoso por parte de sus pares, depresión y, en casos extremos, pensamientos suicidas.

Desde antes del nacimiento, las etiquetas de género comienzan a influir en la vida de un individuo. La familia y la sociedad crean expectativas basadas en el sexo del bebé, y cuando una persona no cumple con estos criterios binarios, puede experimentar profundas angustias. Además, muchas veces las personas atacan aquello que no comprenden, lo que agrava aún más el sufrimiento de las personas intersexuales.

El manejo social de la intersexualidad ha comenzado a ser cuestionado como una violación de los derechos del niño. Con frecuencia, se toman decisiones irreversibles sin el consentimiento del menor, asignándole un sexo mediante intervenciones quirúrgicas de carácter "estético". Estas decisiones, tomadas en la infancia, pueden generar consecuencias emocionales duraderas tanto para la persona intersexual como para su familia.

Desde el embarazo, la familia suele tener expectativas específicas sobre el sexo del bebé. Sin embargo, rara vez se considera la posibilidad de que el niño pueda nacer intersexual. Es importante enfatizar que la intersexualidad no es una enfermedad, sino una variación natural que puede ocurrirle a cualquier familia. Afortunadamente, algunas naciones han comenzado a proteger los derechos de los niños intersexuales, permitiendo que ellos mismos elijan su identidad de género una vez que tengan la capacidad de consentir.

El diagnóstico de disforia de género, contenido en el DSM-5, es la nomenclatura utilizada en psicología para abordar algunos de estos casos. Sin embargo, considero que este paradigma debe ser descartado. Etiquetar a un niño como hombre o mujer sin su consentimiento puede derivar en lo que llamo un "diagnóstico disfórico": un diagnóstico fallido que no describe la realidad de la persona y que se utiliza de manera frívola para clasificar aquello que no encaja en los parámetros tradicionales. La disforia de género se refiere a la incomodidad con el sexo asignado al nacer, pero en el caso de las personas intersexuales, esta etiqueta es inapropiada, ya que el problema radica en que se les asigna una identidad de género sin su consentimiento desde el inicio.

Es esencial reflexionar sobre estas cuestiones con prudencia. La falta de información y comprensión sobre la intersexualidad genera prejuicios y decisiones que pueden tener graves consecuencias psicológicas. Es necesario que la sociedad entienda las implicaciones emocionales y sociales de querer clasificar a las personas en un binomio sexual rígido. La incorporación de un tercer marcador de género en la documentación médica sería un paso importante para proteger a los niños intersexuales y evitar intervenciones traumáticas.

Para los padres, familiares y profesionales de la salud, es crucial adoptar un enfoque honesto, abierto y libre de prejuicios. Las investigaciones han demostrado que ocultar información sobre la intersexualidad de una persona puede ser percibido como una traición y causar daño emocional a largo plazo. Proporcionar apoyo emocional, educación y espacios seguros para la autoexploración de la identidad de género es fundamental para garantizar el bienestar de las personas intersexuales.

En algunas culturas, como en la República Dominicana, se utilizan figuras femeninas conocidas como "muñecas sin rostro" que se confeccionan en diferentes tonos de piel: blanco, marrón y negro. Esta tradición simboliza que el color de piel no define la esencia de una persona, y que todos compartimos una humanidad común. Del mismo modo, la intersexualidad debería verse como una parte natural de la diversidad humana. Estas muñecas sin rostro nos enseñan que ninguna categoría puede definir completamente a una persona y que todos merecemos el respeto y la dignidad de ser aceptados tal como somos.

Para finalizar, es importante promover un cambio de perspectiva que permita a la sociedad avanzar hacia un modelo inclusivo y empático, donde las personas puedan ser libres de vivir sus identidades sin temor a ser juzgadas o rechazadas. La diversidad es parte esencial de la condición humana, y es nuestro deber como profesionales de la salud mental contribuir a la deconstrucción de los prejuicios que generan sufrimiento innecesario.